Permisos críticos sin rodeos: autorizar o prohibir por escrito
En trabajos con alto riesgo operativo (maquinaria pesada, grúa horquilla, izaje y trabajo en altura) la diferencia entre controlar el riesgo y “cruzar los dedos” es decidir por escrito quién sí y quién no. No es burocracia: es un control administrativo que ordena la operación y protege a las personas.
1) Alcance y vigencia
Define tarea + equipo + área y fija inicio y término. En altura, agrega el ID y la vigencia del examen de aptitud para verificar en terreno.
2) Requisitos previos
- Inducción de riesgos del área y capacitación específica del puesto.
- Uso correcto de EPP.
- Prueba práctica de competencia observada por supervisor o especialista.
3) Prohibición explícita
Si no hay competencia verificada o examen vigente (altura), se prohíbe por escrito operar. Para ayudantes, especifica tareas permitidas (apoyo, orden, señalización).
4) Revocación inmediata
Suspende la autorización ante desvíos críticos (guardas ausentes, anclaje incorrecto, ausencia de señalero, zona sin exclusión, documentación vencida). Restablece solo tras corregir y verificar.
5) Registro y trazabilidad
Deja rastro de quién autoriza/prohíbe, a quién, por qué y por cuánto tiempo. Mantén las evidencias disponibles para supervisión y fiscalización.
“Sí por escrito” cuando hay competencia. “No por escrito” cuando no la hay. Ese papel remueve ambigüedades, ordena responsabilidades y protege a tu equipo.
— Diego Verdejo
Prevención Total

