Peligro vs. Riesgo: cómo blindar tu matriz IPER
Peligro es la fuente con potencial de daño (energía, químicos, altura). Riesgo es el escenario que puede materializar el daño, según exposición, tarea, entorno y controles.
Usa el anexo del ISP (y declara “Otros” cuando corresponda)
La guía del Instituto de Salud Pública (ISP) contiene un anexo con listados de riesgos y de fuentes (peligros) que ayuda a estandarizar la identificación. Si detectas un riesgo que no aparece en el listado —por ejemplo, acoso sexual, acoso laboral o violencia en el trabajo (Ley Karin)— debes declararlo igualmente, utilizando la categoría “Otros” y describiéndolo para su correcta evaluación y control.
La matriz es la piedra angular
Si la matriz está mal, todo queda mal. La matriz IPER define tu programa de trabajo anual y la jerarquía de controles (ingenieriles, administrativos y EPP), orientando recursos, inspecciones, capacitación, compras y simulacros.
Pasos esenciales
- Identifica peligros por proceso, tarea y área.
- Redacta escenarios de riesgo (qué puede pasar, a quién afecta, dónde/cuándo).
- Valora Probabilidad x Consecuencia con criterios explícitos.
- Controla con la jerarquía de controles: eliminar → ingeniería → organización → EPP (residual).
- Contrasta con el anexo del ISP y agrega “Otros” cuando el riesgo no esté listado.
- Verifica implementación y eficacia (inspecciones, simulacros, lecciones aprendidas).
Errores que encarecen tu gestión
- Anotar “falta de capacitación” como peligro (es un factor que aumenta la probabilidad).
- Escribir “riesgo eléctrico” en la columna de peligro (el peligro es energía eléctrica; el riesgo es el escenario concreto).
- Usar el EPP como control principal (va al final de la jerarquía).
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— Diego Verdejo
Prevención Total

