D.S. 44: del “trabajador” a las “personas trabajadoras”
El lenguaje crea realidades. El D.S. 44 no sólo actualiza herramientas como la matriz de riesgos; también instala una forma de nombrar que incluye: habla de personas trabajadoras. Ese giro impulsa una prevención con perspectiva de género y respeto por la diversidad.
Qué cambia en la práctica
- Documentos y señalética: actualizar a “personas trabajadoras” y revisar imágenes/ejemplos.
- Matriz de riesgos (IPER): identificar a quién afecta y cómo (embarazo/lactancia, diversidad corporal, novatos, contratistas).
- EPP y tallaje: asegurar protección que calce para todas las personas.
- Instalaciones: baños/vestidores y rutas seguras con criterios de privacidad y seguridad.
- Capacitaciones: lenguaje inclusivo, casos diversos y horarios compatibles con cuidados.
- Canales y protocolos: aplicar Ley 21.643 (Ley Karin) con enfoque de resguardo y cero revictimización.
Por qué no es “sólo palabras”
- Visibiliza a todas las personas de la organización.
- Mejora la calidad de los controles (EPP, instalaciones, procedimientos).
- Refuerza una cultura de respeto que previene riesgos y conflictos.
— Diego Verdejo
Prevención Total

