Conoce la baliza V16: la nueva exigencia para vehículos en España desde 2026
Hace poco me pasó algo que probablemente más de alguien ha vivido: el auto decidió dejar de funcionar en el peor lugar posible.
Por un error mío se activó el corta corriente en plena avenida, justo frente al Mall Alto Las Condes, en un horario con bastante tráfico. El resultado: vehículo detenido, bocinas, caras de molestia y unos quince minutos que se sintieron muy largos.
Mientras estaba ahí, con las luces de emergencia encendidas y los autos pasando cerca, pensaba en una medida que se implementará en España: la baliza V16, que será obligatoria para señalizar vehículos inmovilizados a partir de 2026.
¿Qué es la baliza V16?
La baliza V16 es una luz de emergencia que se coloca en la parte superior del vehículo cuando este queda detenido por una avería o un accidente en la vía.
A diferencia de los triángulos tradicionales, que obligan a la persona a bajarse del vehículo y caminar por la calzada para señalizar, la V16 se puede colocar de manera rápida y segura:
- Se saca desde el interior del vehículo.
- Se apoya en el techo (normalmente con un imán).
- Emite una luz ámbar intermitente, visible en 360°, que permite que el vehículo se vea desde lejos.
Las versiones “conectadas” dan un paso más: además de la luz, pueden enviar la ubicación del vehículo a una plataforma central, para informar que hay un vehículo inmovilizado en ese punto de la ruta.
Qué cambia en España desde 2026
La Dirección General de Tráfico (DGT) de España ha definido que, desde el 1 de enero de 2026, la baliza V16 conectada será el dispositivo exigible para señalizar un vehículo detenido en la vía.
En la práctica, esto significa que:
- Los triángulos de emergencia dejarán de ser el sistema principal de señalización.
- La V16 será el estándar para que los vehículos inmovilizados sean visibles con mayor anticipación.
- La medida está pensada principalmente para turismos, furgones, camiones, buses y vehículos similares.
El objetivo de fondo es reducir el riesgo de atropellos y choques por alcance cuando una persona queda detenida en una carretera o avenida con alto flujo de tránsito.
La lógica preventiva detrás de la V16
Más allá de los detalles técnicos, la lógica preventiva que hay detrás de la V16 es bastante clara:
- Reducir el tiempo de exposición de las personas en la calzada. Si no necesitas caminar decenas de metros para poner triángulos, disminuye el riesgo de atropello.
- Aumentar la visibilidad del vehículo detenido. Una luz elevada en el techo y visible en 360° se detecta antes, incluso en condiciones de baja visibilidad.
- Mejorar la gestión del tráfico. Con dispositivos conectados, los sistemas centrales pueden saber dónde hay un vehículo inmovilizado y tomar decisiones a tiempo.
Es la misma lógica que vimos en su momento con el cinturón de seguridad o el chaleco reflectante: primero generan cierto rechazo, luego se vuelven parte de lo normal y finalmente es evidente que salvan vidas.
¿Qué tiene que ver esto con la realidad en Chile?
Aunque esta exigencia es específica para España, deja varias lecciones que podemos mirar desde Chile, sobre todo si en tu organización hay personas que trabajan en ruta:
- La seguridad vial no depende solo de “manejar con cuidado”, también de cómo señalizamos y protegemos a quienes quedan detenidos en la vía.
- La tecnología puede ayudar a reducir riesgos, pero es la gestión preventiva la que decide si la incorporamos a tiempo o solo cuando la normativa lo exige.
- Vale la pena revisar si las flotas cuentan con equipamiento realmente útil (chalecos reflectantes, triángulos, linternas en buen estado, botiquín) y si existen protocolos claros para emergencias en carretera.
No se trata de copiar todo lo que hacen otros países, pero sí de aprovechar estas señales para preguntarnos si estamos haciendo lo suficiente hoy, con los recursos y la información que tenemos.
Un aprendizaje desde una experiencia muy concreta
Volviendo a la escena frente al Mall Alto Las Condes, quince minutos detenido bastaron para que me quedara claro lo vulnerable que puede ser un vehículo inmovilizado en plena avenida.
Tal vez no podamos evitar todos los desperfectos mecánicos, pero sí podemos mejorar mucho la forma en que los gestionamos: más visibilidad, menos exposición y procedimientos que protejan a las personas que están detrás del volante.
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— Diego Verdejo
Prevención Total

