Lo que cambió desde el lunes: nuevas directrices para el riesgo de suicidio en el trabajo
El 1 de diciembre de 2025 comenzó a regir la Circular N.º 3873 de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), que incorpora al Compendio de la Ley 16.744 lineamientos de asistencia técnica para prevenir y manejar el riesgo de suicidio en los entornos laborales.
Es un tema sensible, pero necesario. El suicidio es una causa relevante de muerte a nivel mundial y también impacta en el trabajo. Factores como el estrés, los conflictos, el acoso, la inestabilidad o la falta de propósito pueden aumentar el riesgo en personas que ya venían sobrecargadas.
Una conversación real con jefaturas
Esta semana estuve en una empresa que vive de contratos de servicios, revisando justamente la implementación de estas nuevas directrices.
En la reunión con jefaturas y RR.HH. partimos con una pregunta incómoda:
“Si alguien de tu equipo te dice que ya no quiere seguir viviendo, ¿sabes qué hacer?”
La mayoría reconoció que ha visto personas muy mal, pero que nunca ha tenido claro qué se espera de ellos. La circular y el material asociado buscan justamente lo contrario: darle a las jefaturas un marco mínimo de actuación, sin pedirles que se transformen en psicólogos.
Tres focos que estamos trabajando en terreno
1. Rol de la jefatura: acompañar y activar ayuda
El manual de directrices mínimas para manejo de riesgo de suicidio en el contexto laboral plantea que las jefaturas son clave para identificar señales, abrir conversaciones y derivar a ayuda oportuna.
No se les pide diagnosticar, sino:
- Acercarse con respeto y empatía cuando detectan señales de sufrimiento.
- Escuchar sin juzgar ni minimizar (“no es para tanto”, “anímate no más”).
- No dejar sola a una persona que expresa ideas suicidas.
- Activar redes de apoyo: mutualidad, servicios de salud, líneas de ayuda y contactos de confianza.
2. Gestión del trabajo en solitario
Una de las fichas asociadas a la circular aborda el trabajo en solitario. Estar físicamente solo, sin contacto cercano ni supervisión inmediata, aumenta la vulnerabilidad: se pierde el “amortiguador social”, se dificulta la detección temprana de cambios de ánimo y se retrasa la respuesta ante una crisis.
En la empresa que visitamos ya se empezó a trabajar en:
- Levantar un catastro de puestos y turnos en solitario, incluyendo noches y fines de semana.
- Definir tareas que quedan prohibidas en solitario (por ejemplo, trabajo en altura, manejo de ciertos químicos o cámaras de frío).
- Implementar duplas de seguridad y verificaciones periódicas (“check-in”) en puestos de mayor riesgo.
- Diseñar protocolos “antes–durante–después” por sitio, que incluyan controles administrativos, tecnológicos, del entorno y psicosociales.
3. Restricción de medios letales en el trabajo
Otra ficha se centra en restringir el acceso a medios letales en el contexto laboral. La lógica es clara: toda conducta suicida combina oportunidad y letalidad; si dificultamos el acceso inmediato a armas, fármacos de alto riesgo, químicos, alturas o puntos de ligadura, reducimos de forma importante la probabilidad de un desenlace fatal.
Las recomendaciones incluyen, entre otras medidas:
- Identificar, por área y turno, los medios de alta letalidad disponibles (armas de fuego, plaguicidas, fármacos, alturas accesibles, maquinaria, etc.).
- Aplicar controles de ingeniería: gabinetes con doble cerradura y registro, bodegas de químicos ventiladas y con acceso restringido, topes en ventanas altas, cerraduras automáticas en techumbres.
- Implementar controles administrativos: protocolos de entrega y devolución, inventarios por turno, reglas de “cero acceso en solitario” a ciertos recintos, auditorías sorpresivas.
Redes de apoyo y líneas de ayuda en Chile
Las directrices también insisten en la importancia de que las organizaciones den a conocer canales confidenciales de ayuda y redes externas, como:
- *4141 – Línea de Prevención del Suicidio (gratuita, 24/7).
- Salud Responde 600 360 7777 (orientación y contención en salud mental, 24/7).
- Línea Salud Mental de Hospital Digital, con apoyo psicológico por videollamada.
- Quedate.cl, con mensajería instantánea atendida por psicólogos.
- 131 (SAMU) en caso de emergencia médica.
Dar visibilidad a estos contactos es una forma concreta de decirle a las personas: “No tienes que enfrentar esto solo”.
Mirar de frente un tema difícil
La Circular N.º 3873 no pretende que las empresas se transformen en centros de salud mental, pero sí les recuerda que el entorno laboral puede ser parte del problema o parte del sostén.
Si lideras una organización, algunas preguntas útiles pueden ser:
- ¿Nuestras jefaturas saben qué hacer si alguien expresa ideas suicidas?
- ¿Tenemos identificado el trabajo en solitario y sus riesgos?
- ¿Hemos revisado el acceso a medios letales en nuestras instalaciones?
- ¿La gente conoce las redes de ayuda disponibles en Chile?
Responderlas con honestidad es el primer paso para que el cumplimiento normativo se transforme en una oportunidad real de cuidado.
Si quieres seguir recibiendo contenido práctico sobre normativa, salud mental y cultura preventiva en las organizaciones, puedes suscribirte al boletín de Prevención Total aquí:
http://bit.ly/BoletinPVT.
— Diego Verdejo
Prevención Total

