Líquidos inflamables vs combustibles: la diferencia en simple
En bodegas, talleres y operaciones es común escuchar “inflamable” y “combustible” como si fueran lo mismo. No lo son. La diferencia clave está en el punto de inflamación: la temperatura a la que el líquido libera vapores que pueden encenderse.
Líquidos inflamables
Tienen punto de inflamación bajo, por lo que liberan vapores inflamables con facilidad (muchas veces a temperatura ambiente). En la práctica, se pueden encender más rápido.
- Ejemplos típicos: bencina, acetona, thinner, alcoholes.
Líquidos combustibles
Tienen punto de inflamación más alto, por lo que requieren mayor temperatura para liberar vapores inflamables.
- Ejemplos típicos: diésel, aceites (y algunos kerosene según ficha).
Qué implica en la empresa (muy breve)
- Inflamables: requieren controles más estrictos porque se encienden más fácil (alejar de calor/chispas, buena ventilación, recipientes cerrados, control de derrames y almacenamiento adecuado).
- Combustibles: no son “seguros”; si hay procesos con calor, soldadura o superficies calientes, el riesgo puede aumentar significativamente.
Recomendación práctica: antes de almacenar o usar, revisa la SDS/Hoja de Datos de Seguridad y ubica el punto de inflamación. Ese dato define el nivel de riesgo real y los controles necesarios.
— Diego Verdejo
Prevención Total

