Tu estándar no es el que declaras
Muchas empresas tienen estándares claros.
- Procedimientos definidos.
- Reglas establecidas.
- Controles identificados.
Pero en terreno ocurre algo distinto.
La desviación se ve.
Y no pasa nada.
El control no se aplica.
Y se deja pasar.
Ahí aparece el estándar real.
No el que está escrito.
El que se permite.
Cómo se construye la cultura
- Lo que se permite una vez, se repite.
- Lo que se repite, se normaliza.
- Lo que se normaliza, se transforma en cultura.
¿Para qué le sirve esto a la empresa?
- Detectar dobles estándares.
- Alinear liderazgo con la operación.
- Evitar la normalización de desviaciones.
- Fortalecer coherencia organizacional.
La pregunta no es qué dice tu estándar.
La pregunta es qué estás dispuesto a tolerar.
— Diego Verdejo
Prevención Total
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